Ocho

Mi historia empieza hace dos veranos, cuando tenía 13 años. Fui a un campamento al que no quería ir, porque mi madre me 'obligó'. Conocía a pocas personas por lo que solo estaba con ellos. En el primer día, ya estaba el típico chulito ligon, toca-narices, pululando cerca mío ya que 'era la nueva'. A ese chaval le conocía y resultaba ser alguien al que odiaba.
La primera noche, unos pocos nos pusimos a jugar a el mítico juego 'prueba o verdad' y estaba el susodicho.




Cuando me tocó a mi, me mandaron que besara al chaval y este se me lanzó. No me pude apartar y bueno, agradezco no haberme apartado. Cambié completamente mi opinión sobre él, empezamos a hablar y resultó ser super agradable. Empezamos a salir, y terminó el campamento.
Al llegar a nuestra ciudad, empecé a quedar con una amiga del campamento y sus amigos, (ahora son mis mejores amigos), y dentro de ellos estaba él. Total, nos veíamos todos los días. Al principio era todo genial, era verano, podíamos vernos siempre y demás. Llegó Septiembre, con ello las clases y el tiempo libre se fue. Nos distanciamos y se terminó. Seguimos hablando, me contaba sus ligues, yo le mentía sobre los míos pues seguía yendo por él.
En Navidad, volvimos a vernos, y como no, fue un acto reflejo ir a donde él y besarle, claro, él no se apartó. Estábamos como a lío, y se lió con otra. Estuvo saliendo con esta chica un mes, pero mientras me decía que me quería. Terminó con ella y seguimos hablando, pero nada más.
Llegó el verano, el mismo campamento, nos volvimos a encontrar. Salimos otra vez y me causó una serie de problemas que serían muy complicados de explicar. Se liaba conmigo y esa tarde con otra. Me decía que 'estaba enamorado', pero se le olvidaba el demostrarlo.
Conseguí olvidarme de él, pero cada vez que me veía feliz, volvía para tocar las narices. Me empezaba a recordar lo que habíamos vivido, me empezó a decir que me quería y yo como lista que soy, le creí. Salimos en total 4 veces a lo largo de casi dos años y ninguna de las veces a salido bien, es decir, todas las veces había alguna por medio.
Ahora ya casi ni hablamos, le aconsejo cuando me pide ayuda con 'sus chicas', cuya chavala cambia cada semana.
Sí, me sigue gustando, dos años lleva ya. Puede que sea un imbécil, pero, si lo necesita, siempre voy a estar a su lado.

1 comentario :

Anónimo dijo...

No te equivocabas, era el típico capullo que va de ligon y te dice que te quiere mientras se está liando con otra. A mi me pasó algo parecido, no llegamos a salir pero se aprovechaba de mí porque sabía que el a mi me gustaba y haría cualquier cosa por él. De lo mío hace ya tiempo y aún, si me lo pidiese, estaria ahí para él..es lo que tiene el amor. Pero hay que aprender a valorarse y no estar con un capullo que te manipula porque sabe perfectamente lo mucho que le quieres. Dile que si sigue así te perderá y pasa un poco de él (aunque te cueste), a lo mejor reacciona y se da cuenta de lo capullo que es e incluso a lo mejor si ve que te pierde se de cuenta de que en realidad le gustas tú. Un besito.