Trece

Pues mi historia comienza el año pasado, primero de bachillerato. Mi instituto anterior era de primero a cuarto de la ESO así que tuve que cambiarme de instituto para poder seguir con mis estudios. El primer día de clase solo conocía a un par de chicas de mi antiguo instituto con las que no me llevaba muy bien exactamente, a mi vecino y uno de mis mejores amigos y al resto no lo conocía. Yo sólo noté que un chico de allí se pasó mucho rato mirándome pero no le di importancia. Al poco tiempo una chica empezó a acosarme y a llamarme ''gorda'', lo que se dice bullying. Y mi vecino me dijo que no podía ser mi amigo más porque sus padres no le dejaban no fuera a ser que la chica esta también le hiciese bullying. Me quedé sola.


 Hasta que a las pocas semanas empezó a hablarme y a hacerse mi amigo. Aún recuerdo las tardes perdidas pegada a la Blackberry hablando con él, mi único amigo en mi nuevo instituto.Al mes empecé a notar un comportamiento extraño en él, como si le gustara. Incluso otras personas de la clase me lo decían, que yo le gustaba y esas cosas que suele decir la gente a la que no le tiene por qué importar tu vida pero que aún así se meten.

 Así que a mitad de Octubre aproximadamente me regaló una pulsera de plata preciosa, pero como yo sabía la intención que tenía esa pulsera y lo que le había costado se la devolví diciéndole que a mi él no me gustaba y que lo único que tendríamos era una amistad. A él le molestó muchísimo y le dolió y empezó a distanciarse de mi pero al poco tiempo se dio cuenta de que no podía y así fue como empezamos a ser amigos.
Pasaron los meses y éramos los mejores amigos que podía haber en esa clase. Nos lo contábamos todo y nos ayudábamos en todo. No había un secreto mío que él no supiese. Nos abrazábamos entre clases y nos pasábamos horas hablando por Blackberry de todo lo que teníamos en común, que era mucho. Sin embargo yo a él sabía que le gustaba y que no podía hacer nada. También con el tiempo empecé a hacer amistades en esa clase y a llevarme algo mejor con la gente y por esa misma razón empezaron a comerme el coco diciéndome que se notaba que el chico este a mi me gustaba, que hacíamos buena pareja, que me moriría si me dejase de hablar, que se me iluminaban los ojos cuando lo veía... En fin, que me había enamorado del chico este y que yo quería negarlo. Yo por otro lado me negaba y me negaba y por mucho que le diese vueltas no encontraba en él más que amistad y no había nada que me atrayese especialmente. 
 
Recuerdo que una de las personas que más me comió el coco con esto fue un chico que también estaba en mi antiguo instituto y con el que no tenía mucha relación, llamémosle "X". Este chico además también empezó a decirle a mi mejor amigo que me olvidara y que ''Tía que no sea fácil, tía que no merece la pena''. Imaginaos.
Un día mi mejor amigo me dijo que le estaba empezando a dejar de gustar y que le estaba gustando una chica de la otra clase que por cierto yo conocía y sabía que a ella lo que le daba era asco. Así que de buenas a primeras me dijo (por Blackberry porque él nunca ha sido capaz de decirme nada serio a la cara) que no podía ser más mi amigo y que de ese momento en adelante tenía que estar sin hablarme. Se había fiado totalmente de X y lo había admirado tanto que se había convertido en él; había dejado de gustarle lo mismo que a mi y a gustarle lo mismo que a él. Ahora me pregunto, ¿me engañó a mi o es que es de personalidad de camaleón?
Por supuesto yo lo pasé fatal porque me volvía a quedar sola. Habían sido ya dos mejores amigos que me daban la patada en menos de un año. Y bueno luego volvimos a ser amigos durante un par de semanas por culpa de que me había comido tanto el coco que me hicieron pensar que yo lo pasaba mal porque lo quería así que se lo dijeron a él y él intentó liarse conmigo. Digo intentó porque milagrosamente abrí los ojos antes de tiempo y le dije que no porque no me gustaba.
Después lo mandé a la mierda y tal por utilizarme y reírse de mí y aún así se pasó el verano diciéndome que de verdad me quería, que estaba enamorado de mí y que teníamos que volver a lo de antes. Me negué y me negué y desconfié de él y a día de hoy, más de un año después de la primera pelea aún no ha recuperado mi confianza. Lo veo por mi instituto y no puedo ni saludarlo. ¿Sabéis lo peor? X se hizo su nuevo mejor amigo. 

PD:siento que sea muy larga pero necesitaba desahogarme y contar mi historia resumiéndola lo máximo posible dejandome bastantes cosas en el recuerdo. Aún así gracias por leerme si es que alguien lo hace :)

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